El Athletic Bilbao hace cuentas con el Mundial. La convocatoria de Simón, Nico y Laporte con España, y la de Iñaki con Ghana reportará cerca de un millón de euros. Ha sido un año malo en lo deportivo para el Athletic, pero más que positivo en el terreno económico. Ha entrado mucho dinero en caja, unos 40 millones, gracias a la Champions. Una buena noticia, ya que el año próximo no llegará esa cantidad extra por participación en un torneo europeo. Pero en ese contexto internacional sí llegan buenas noticias gracias a otro evento, el Mundial. Simón, Nico Williams, Laporte e Iñaki Williams reportarán sobre un millón de euros si todo transcurre con normalidad en la cita de Estados Unidos, Canadá y México entre el 11 de julio y el 19 de julio. La FIFA anunció que repartirá 355 millones de dólares –unos 305 millones de euros– gracias al Programa de Ayuda a Clubes, un 70 por ciento con respecto al que llevó a cabo cuatro años atrás, en 2022, en Qatar. Por entonces reservó 209 millones de dólares –180 millones de euros– entre 440 clubes de las 51 federaciones miembros de las seis confederaciones. Como novedad, este año se ha recompensado a los clubes que hayan tenido representantes en las distintas fases de clasificación para la Copa del Mundo. Por ello, Ibaigane se ve favorecido con Vivian, con España, y Sannadi, con Marruecos. Desde el pasado lunes el contador está en marcha y no se detendrá hasta el día siguiente a la eliminación. En clave rojiblanca todo se remite a España y Ghana. Hay un máximo de 50 días, computados entre el 1 de junio y el 20 de julio. Por cada jugador convocado se reciben 9.321 euros al día. Pero hay letra pequeña: el organismo presidido por Infantino explica que la cobertura se reparte entre los equipos en los que el futbolista haya estado inscrito durante los dos años previos a la fase final. Esto quiere decir que Al Nassr, el club de procedencia de Laporte, va a recibir del orden de 240.000 euros. La estimación es que si España disputa el partido por el título, llegarían a Bilbao 1,2 millones, que se quedarían en 900.000 si la Roja cae en cuartos y unos 900.000 si lo hace en semifinales.