Athletic Bilbao se impone con autoridad en Las Llanas
Athletic Bilbao sumó su tercer triunfo consecutivo en pretemporada al vencer 0-2 al Sestao River en un partido disputado el 22 de julio de 2026 en Las Llanas. Los goles de Iñaki Guruzeta en el minuto 2 y Oihan Sancet en el 90 certificaron la victoria de un equipo de Terzic que, pese a las dificultades, mantuvo su racha imbatida en amistosos.
Un partido más complicado de lo esperado
A diferencia de sus dos primeros compromisos ante Derio y Leioa, Athletic Bilbao encontró un Sestao River organizado y con hambre de competir. Los locales, dirigidos por Héctor Urquía en su debut como técnico verdinegro, resistieron hasta el final y obligaron a los leones a sudar la camiseta. El equipo bilbaíno, que ya había mostrado solvencia en balones parados, volvió a rentabilizar una jugada a balón parado para abrir el marcador.
El debut de Hughes y la solidez en las jugadas a balón parado
La llegada de Andrew Hughes, especialista en balones parados procedente de la selección de Escocia, empieza a dar frutos. Guruzeta aprovechó un córner lanzado por Adama para abrir el marcador con un cabezazo al primer palo. El Sestao River, pese a su falta de rodaje, presionó con intensidad y casi igualó en varias ocasiones, pero la solidez defensiva de Athletic Bilbao y la efectividad en las jugadas a balón parado fueron clave para sellar el resultado.
Terzic prueba variantes y da minutos a la plantilla
Ernesto Valverde Terzic alineó un once inicial con novedades como Hugo Rincón, Yeray, Paredes y Adama en defensa, y Galarreta y Prados en el doble pivote. El técnico alemán introdujo cambios a partir de la hora de juego, dando minutos a Mikel Santos, Areso, Johaneko, Gere, Canales y Robert Navarro. La rotación permitió evaluar a varios jugadores en un partido que, aunque controlado, exigió al equipo para mantener el resultado.
Sestao River deja buena impresión en su estreno
El equipo de Urquía, recién ascendido a Tercera División, mostró carácter y organización. Aunque Athletic Bilbao dominó en posesión, los locales supieron apretar y generar ocasiones, especialmente en la primera parte. La afición de Las Llanas, con cerca de 4.000 espectadores, apoyó con fuerza a un equipo que, pese a la diferencia de categoría, no se rindió en ningún momento.
