El Athletic Bilbao ha cerrado una temporada para el olvido. Deportivamente, el equipo no dio la talla en ninguna de las competiciones que disputó, con una temprana eliminación en la Champions League y un objetivo de mínimos en LaLiga, donde la permanencia pasó a ser la meta prioritaria en las últimas jornadas del torneo. En la Copa del Rey se compitió hasta semifinales, cayendo eliminados frente a la Real Sociedad, a la postre campeón. Y la Supercopa acabó siendo un sonrojo frente al Barcelona, encajando un 5-0 inapelable. El denominado proyecto 'athleticzale', toda la ilusión que proyectó la renovación de Nico Williams, se disipó en un suspiro. Este 'annus horribilis' vivido en San Mamés ha repercutido negativamente en todos los estamentos del club. Ernesto Valverde optó por no prolongar su contrato y Jon Uriarte se vio forzado a convocar elecciones para renovar el apoyo de la masa social. Finalmente, el empresario vasco no tuvo opositor y ganó por incomparecencia de adversarios. La estimación que hicieron desde el Palacio de Ibaigane, sede del club, es que Nico valía ese dinero, pero no contaban en Bilbao con el curso tan irregular que ha sufrido el extremo izquierdo. Nico Williams ha visto frenada su progresión esta pasada temporada. Las lesiones le han lastrado continuamente, perdiéndose hasta diecinueve encuentros entre todas las competiciones, y su aportación ofensiva se limitó a seis goles y siete asistencias en 32 partidos. Esos flojos guarismos le han penalizado en su tasación de mercado. Si en junio de 2025 Nico Williams valía 70 millones de euros según el portal 'Transfermarkt', ahora su valor se ha visto reducido hasta los 40 'kilos'. Una devaluación exprés que, aun así, no le ha perjudicado para estar en la lista mundialista de Luis de la Fuente. Si la pubalgia se lo permite, el pamplonés está llamado a ser uno de los jugadores importantes de España en el Mundial que arrancará este jueves. La pérdida de precio mercado es un hecho común en todos los futbolistas del Athletic Club, ya que la plantilla ha pasado de tener un valor de 370 millones a 229. Oihan Sancet y Daniel Vivian son otros de los leones que han ayudado a la devaluación del vestuario.