Invasión de hongos en el campo de Celta-Vigo
El pasado fin de semana, La Liga tuvo que tomar una decisión inesperada: posponer el partido entre Celta de Vigo y Osasuna. El motivo: la invasión de hongos en el campo de juego del estadio Balaidos.
Problemas climáticos
El problema comenzó en mitad de julio, cuando las altas temperaturas superaron los 36 grados durante el día y no bajaron de 20 grados durante la noche. A pesar de la inspección realizada por la comisión de La Liga, que inicialmente declaró el campo apto para jugar, las condiciones climáticas se han agravado en las últimas semanas, deteriorando el estado del campo.
Decisiones y reacciones
La Liga decidió posponer el partido al viernes 27 de agosto a las 20:30 horas. Sin embargo, la decisión no ha sido bien recibida por Osasuna, que considera que La Liga ha cometido un error administrativo y se ha mostrado insatisfecho con la nueva fecha, que cae en un día laborable y dificulta el viaje de sus aficionados a Vigo.
El partido, originalmente programado para el domingo 20 de agosto a las 20:30 horas, se reprogramó a una fecha más ventajosa para el equipo gallego, pero no para sus seguidores que ahora tendrán que planificar sus viajes con más antelación.
