Unai Gómez, centrocampista del Udinese y exjugador del Athletic Bilbao, ha compartido sus emociones sobre su etapa en el club rojiblanco. En una entrevista con La Pizarra de Quintana de Radio Marca, el bermeano destacó que la conquista de la Copa del Rey y la celebración de la Gabarra fueron los momentos más especiales de su carrera, superando incluso sus logros en Italia. Gómez, quien ahora juega en el fútbol italiano, confesó que su corazón sigue ligado a Bilbao, donde vivió experiencias únicas como jugador y como aficionado.
¿Qué significó jugar en Athletic Bilbao para Unai Gómez?
Para el vizcaíno, vestir la camiseta del Athletic Club fue el sueño de su vida, pero también una gran responsabilidad. Gómez admitió que la presión de representar a su tierra ante familiares y amigos era una de las cosas más bonitas del fútbol, aunque a veces resultaba abrumadora. Reconoció que las altas exigencias y las lesiones pueden aislar a un jugador, pero destacó el apoyo incondicional del vestuario, especialmente de figuras como Óscar de Marcos y los capitanes, que actuaban como guías para los más jóvenes.
¿Cómo evalúa su rendimiento en San Mamés?
Gómez hizo autocrítica sobre su paso por el Athletic, admitiendo que se le conoció más por su capacidad física que por su juego con el balón. Quería demostrar más calidad en ataque, pero ahora busca mejorar sus cifras de goles y asistencias en el Udinese. También elogió a dos pilares del equipo: Nico Williams, a quien describe como un trabajador incansable, y Unai Simón, un líder sereno en el vestuario. Gómez confesó que incluso se ponía nervioso con las arriesgadas salidas del portero frente a estrellas como Messi o Mbappé.
¿Por qué la Copa del Rey fue su momento más memorable?
El exjugador recordó con emoción la celebración de la Gabarra, calificándola como la mejor semana de su vida. Ver a la afición reunida en la ría fue algo único, diferente a todo lo vivido. También mencionó su primer gol con el Athletic, ante el Betis, como un recuerdo especial que guarda con cariño. Gómez dejó claro que, aunque ahora juega en Italia, su corazón siempre estará en Bilbao y en el Athletic Club.
